El razonamiento fue una innovación de la naturaleza, que marcó un cambio importante en el hombre. El ser-humano ES capás de ser conciente sobre la toma de conciencia de su propia conciencia. El cambio fue prometedor como quizás también lo fue aterrador. El poder que tiene la mente sobre las personas muchas veces me hace concluir que es un arma de doble filo que debería venir con un manual de instrucciones ni bien nacemos. Realmente nadie más nos enseña cómo controlar la mente, tanto como uno mismo. No porque nadie se interese por hacerlo, si no porque es uno mismo quién tiene el código exacto para salir de la Matrix.
Nuestra mente es como una cebolla, compuesta por capas y en el centro, bien en el interior de la cebolla, el corazón. Este es el cáliz, la fuente de energía inagotable más valiosa que tiene el Ser, la abundancia, la Fuerza Vital, el campo fértil, la memoria cósmica, Dios. Es la conciencia pulida, aquella que genera lucidez y trascendencia. ¡La mina de oro! Pero nos enseñaron, y hasta el día de hoy siguen repitiendo algunos como loros, que alcanzar lo divino cuesta trabajo, sufrimiento y dolor espiritual. Siempre me pregunté: -¿Por qué algo que nos pertenece nos cuesta tanto? Y quizás la respuesta más reveladora se encuentre mirando a la sociedad hoy en día y a su cultura. Quizás si indagamos en la conciencia colectiva que se genera en torno a uno mismo, nos encontremos en su profundidad con el miedo. El miedo a la libertad, a la liberación, al cambio, a lo abstracto y maravilloso, al delirio y a la magia. Ese miedo es la prisión de esa fuente de energía inagotable y magnifica, y nosotros somos los carceleros.
Una de las capas de la mente que nos aleja de nuestra divinidad es generada por miedo. Miedo a no pertenecer a algo, a un sistema, a un grupo, a algo concreto. Ese miedo a no tener estabilidad, a no ser alguien en la vida, a no tener la belleza suficiente para encajar en un recuadro. Esa sensación nace pura y exclusivamente del Ego, del Yo Soy, del yo soy esto porque me dijeron que debía serlo y me gusta como encajo en contraste con otros. O porque no, no me gusto pero así soy y debo aceptarme. La palabra Yo, mal usada, nos enreda y nos llena de capas la mente. Afortunadamente el ego no siempre reina en nuestro interior, nuestro Ser, que es valiente y sabio, abraza el Ego con su Luz y lo deja ir. La clave es, no tomar como propio ese estado de la mente y ponerse en observador de la propia esencia, la infinitez sin los detalles.
Cuando liberamos al Ego liberamos también nuestro Ser que se expande y adopta nuevas formas, muta, cambia, fluye en el río universal. Nuestro Ser se adapta a las nuevas circunstancias, por ende el Ego también. Éste vuelve a observarlas y entenderlas de una perspectiva más a fondo y el Ser vuelve a entrar en acción con su comprensión y movimiento cambiante. Así se empieza a percibir la esencia de las cosas porque logramos entender nuestra propia esencia.
La mente funciona de espejo, reflejando en el mundo material cuestiones internas que no podemos resolver. Es importante separar lo real de lo ilusorio. Nadie es como lo vemos. Vemos el mundo que somos y no el mundo que es. Observamos afuera lo que nos pasa por dentro. Nuestro cuerpo es una manifestación material de nuestra energía, lo es también entonces el mundo que vemos y vivimos y nuestras acciones.
El camino más sano y el único, de hecho, a la r-evolución espiritual pasa internamente y por medio de la observación personal, de la meditación reflexiva, que nos ayuda a romper estructuras, hasta dar con la fuente. Siempre lo supimos, solo que lo hemos olvidamos. La vida está llena de pruebas y muchas hacen dudar y mirar hacia atrás o hacia adelante, cuando en verdad debemos sentir nuestras pisadas y pisar con firmeza el presente. Ahí más que nunca NO debemos olvidar lo maravilloso y puros que somos y la capacidad que tenemos para actuar con el corazón, pulsando nuestra Luz.
Debemos entender que cuanto más queremos escaparle a los hechos que no deseamos en nuestra vida, más los sostenemos en el presente. La mente entiende la metáfora. Decir por ejemplo, "no lo voy a volver a hacer" se transforma en una imagen que el cerebro crea, pero quita el no, pues no puede hacer visible la negacón. Por lo que la frase "no lo voy a volver a hacer" se traduce en "lo voy a volver a hacer". El error cabe en no aceptar el estado del momento. Por ejemplo, aceptar lo que pasa en el presente sería parecido a tener este diálogo interno: "Estoy haciendo algo que no me gusta. No lo quiero más en mi presente. ¿Qué me gustaría en cambio? ¿Cómo lo cambio? Voy a cambiarlo". Sin observación, no hay entendimiento, no hay comprensión, no hay crecimiento y no hay evolución. La mente debe entender sobre qué trabajar para poder saber qué trascender.
El sufrimiento no forma parte del plan Divino. La causa del sufrimiento del ser humano se encuentra en sí mismo y en principio es consecuencia de su resistencia a entenderse y transformarse.
Debemos sentir con la mente y pensar con el corazón.
♥
¡Equilibrio!
( •∫ₒ )
Estas palabras fueron canalizadas desde el interior de mí Ser un Kin Estrella Lunar. Año Semilla Auto-existente, de la Luna 11 de la Serpiente, LA QUE ROMPE ESTRUCTURAS Y LIBERA.
(/º\) =••=
Luna Cristal \

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